El jugo de naranja es una bebida popular por su alto contenido de vitamina C, pero sus beneficios no se limitan solo a esa vitamina. A medida que se consume con regularidad, algunos de sus compuestos también pueden tener efectos positivos sobre los riñones.
Uno de los principales beneficios es su alto contenido de potasio, un mineral que ayuda a regular la función renal y a reducir la presión arterial. El potasio también favorece el equilibrio de líquidos en el cuerpo, lo que es crucial para la salud de los riñones.
El ácido cítrico presente en el jugo de naranja también puede prevenir la formación de cálculos renales. Este compuesto ayuda a reducir la acidez urinaria, lo que disminuye la posibilidad de que se formen piedras en los riñones.
Sin embargo, el consumo excesivo de jugo de naranja podría traer efectos negativos, como un aumento en los niveles de azúcar en sangre. Por eso, es importante moderar su ingesta y balancearlo con una dieta saludable para evitar posibles complicaciones a largo plazo.










