La joven se despidió de su padre en redes sociales a través de una extensa y sentida carta, en la que plasmó con emotivas palabras su amor incondicional, su gratitud por los momentos compartidos y el profundo dolor que le causaba su partida.
El fallecimiento de Rubén Torrente se hizo público este mediodía, cuando su hija, la artista Florencia Torrente, de 36 años, compartió en su cuenta de Instagram una emotiva carta de despedida. Sin embargo, su partida había ocurrido más de dos semanas antes.
«Rubén falleció a los 62 años mientras jugaba al fútbol. El jueves 27 de febrero fue a jugar con un padre del colegio y con Vicente, quien estaba en una cancha cercana. A las 9 recibí la llamada que cambió nuestra vida para siempre. Me informaron que se había descompensado y que intentaban reanimarlo. Su corazón se detuvo y no hubo nada más que pudieran hacer», relató su pareja, Natalia Lezcano. Aunque Torrente no tenía un perfil público, era conocido en el mundo del espectáculo por su relación con la actriz Araceli González, con quien estuvo casado entre 1988 y 1991.
Flor Torrente despidió a su padre con una emotiva carta en redes sociales, donde expresó el profundo dolor de su partida y la huella imborrable que dejó en su vida. Aunque la tristeza la atraviesa, también siente gratitud y amor por los recuerdos compartidos. Prometió seguir hablándole, escuchando la música que los unía y cuidando a su familia. Concluyó su mensaje con un amoroso agradecimiento y la certeza de que volverán a reencontrarse.
«Nos volveremos a ver ruchito, para besarnos y abrazarnos nuevamente. Mientras tanto, seguiré charlando desde aquí contigo: escuchando a nuestro amado Sir Rod, cuidando al pequeñin fortinero y cultivando la familia: Torrente/Lezcano con mucho amor. Te amo, te extraño por siempre y para siempre. Gracias papucho. Con amor Pa”.










