Jorge Mario Bergoglio, quien contaba con 88 años, había hecho su última aparición pública este domingo, cuando se presentó ante miles de fieles para dar la tradicional bendición de Pascua. A pesar de los problemas de salud que lo aquejaban en los últimos tiempos, el Papa Francisco mostró su fortaleza al participar en este acto religioso.
El Papa Francisco falleció en la mañana del lunes 21 de abril a los 88 años. Su última aparición pública había sido el día anterior, cuando brindó la bendición de Pascua ante una multitud en la Plaza San Pedro. La noticia de su muerte fue confirmada oficialmente por el Vaticano, que detalló que el deceso ocurrió a las 7:35, hora local. En los meses previos, el pontífice venía atravesando un delicado estado de salud.
Había sido internado el 14 de febrero a causa de una bronquitis, y desde entonces su cuadro fue considerado “complejo”, lo que obligó a modificar su tratamiento en varias oportunidades. Poco después de ser hospitalizado, también se le diagnosticó una neumonía bilateral.
Aunque en los días siguientes se había observado una leve mejora, el 28 de febrero una fuente del Vaticano informó que Francisco ya no se encontraba en estado crítico. No obstante, poco después, el Papa sufrió una crisis respiratoria que complicó nuevamente su estado. Desde la Santa Sede se comunicó un agravamiento repentino de su cuadro, producto de un broncoespasmo, lo que llevó a que los médicos mantuvieran un pronóstico reservado hasta el final.










