La actividad industrial se contrajo 4,5% en marzo en la medición intermensual desestacionalizada, mientras que la construcción sufrió una caída del 4,1% en base al mismo indicador, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
La economía argentina continúa mostrando señales de retroceso. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), la actividad industrial registró una caída del 4,5% en marzo en comparación con el mes anterior, utilizando cifras desestacionalizadas. Este dato refleja una desaceleración significativa en un sector clave para el empleo y la producción nacional.
Por su parte, la construcción tampoco escapó a la tendencia negativa. El mismo informe del Indec indicó que este rubro experimentó una baja del 4,1% en la medición intermensual. La construcción, tradicional generadora de puestos de trabajo directos e indirectos, enfrenta así un contexto desfavorable que podría profundizar la pérdida de empleos y la paralización de obras públicas y privadas.
Ambos indicadores reflejan el impacto de las políticas de ajuste y recorte en la actividad económica. La expresión «motosierra al empleo» resume con crudeza la percepción generalizada sobre el efecto de estas medidas en los sectores productivos, generando preocupación tanto en los trabajadores como en los empresarios.
En la construcción el ritmo de realización de obras fue menor al registrado en febrero, lo que deja a la vista que el nivel de actividad en realidad no es tan bueno como parece. El estudio releva otros dos indicadores que son reflejo del nivel de actividad sectorial, aunque con un mes más de retraso. El primero es el que tiene que ver con la cantidad de puestos de trabajo registrados. Según el Indec, en febrero había 386.192 empleados formales en la construcción, lo que significó una baja del 0,5% en comparación a igual mes del año pasado.










