Posee el título de bachiller en Ciencias Matemáticas, lo que refleja una sólida formación académica en el ámbito científico, y además cuenta con un notable dominio de seis idiomas, lo que le permite comunicarse con fluidez en diversos contextos internacionales y culturales.
El cardenal Robert Prevost, de 69 años, es un religioso agustiniano nacido en Chicago que dedicó gran parte de su vida al servicio misionero en Perú, país del que también tiene la ciudadanía y donde desempeñó una intensa labor pastoral. Con una sólida formación académica en Ciencias Matemáticas y Derecho Canónico, su trayectoria lo llevó a convertirse en una figura destacada dentro de la Iglesia, al punto de haber dirigido el seminario agustiniano en Trujillo y enseñado en el seminario diocesano. Desde su ordenación en 1982, Prevost alternó tareas en Perú y Estados Unidos, consolidando un perfil internacional y una profunda cercanía con las comunidades más vulnerables.
Prevost fue llevado al Vaticano en 2023 por el Papa Francisco, quien lo nombró prefecto del Dicasterio para los Obispos, una de las funciones más influyentes en la curia romana, encargada de supervisar la elección de obispos en todo el mundo. También lo designó presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, reconociendo su conocimiento profundo sobre la región y su compromiso pastoral con las periferias. Esta cercanía a las ideas y estilo de gobierno de Francisco, junto con su capacidad para transitar con equilibrio entre posturas progresistas y conservadoras, lo posicionó como un candidato de consenso en el reciente cónclave.
La elección de Prevost como Papa marca un hecho histórico, ya que se convierte en el primer estadounidense en liderar la Iglesia Católica en sus dos mil años de existencia. Su perfil ha sido bien recibido por diversos sectores, destacando su compromiso con los pobres y los migrantes, así como su visión pastoral centrada en la humildad y la cercanía con la gente. Tras la elección, Prevost reafirmó la necesidad de continuar con la transformación de la Iglesia iniciada por su predecesor, remarcando que los tiempos actuales exigen una mirada abierta a la acción del Espíritu Santo para responder a los desafíos del presente y del futuro.
Si bien su figura ha generado admiración, también ha estado en el centro de algunas controversias, incluyendo acusaciones de presunto encubrimiento de abusos dentro del clero, aunque estas fueron rechazadas por la diócesis de Chiclayo, que denunció una campaña en su contra. A pesar de estos episodios, Prevost ha mantenido su enfoque en el servicio pastoral y ha mostrado una profunda vocación religiosa desde su ingreso a la Orden de San Agustín en 1977. Su elección como Papa simboliza una continuidad del legado de Francisco y plantea un liderazgo con sensibilidad latinoamericana, experiencia global y capacidad de diálogo en una Iglesia marcada por tensiones internas.










