Tras el ajuste del gobierno nacional, se vieron paralizados varios proyectos como el acceso sudeste, la red de agua en La Madrid y la estación ferroviaria en Ezpeleta.
El ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei se siente con fuerza en los barrios de Quilmes, donde tres obras fundamentales para la comunidad quedaron paralizadas. Una de las más urgentes es el acceso sudeste, una vía estratégica que debía conectar de forma más directa a la ciudad con la autopista. Hoy, el abandono de esa obra agrava los problemas de tránsito y transporte en la zona.
En La Madrid, uno de los barrios más postergados del distrito, quedó frenada la instalación de una red de agua potable. Esta obra no sólo buscaba garantizar el acceso a un derecho básico como el agua, sino también mejorar la salud pública en una zona donde muchos vecinos aún dependen de pozos o conexiones informales.
Otra promesa incumplida fue la estación de tren Héroes de Malvinas, en Ezpeleta. Esta nueva parada ferroviaria tenía como objetivo integrar mejor a todo un barrio, dándole acceso directo al transporte público. La paralización del proyecto no sólo frustra la expectativa de los vecinos, sino que profundiza la desigualdad en la movilidad urbana.










