La serie está ambientada principalmente en la zona norte del Gran Buenos Aires, pero también incluye escenas filmadas en los partidos de Esteban Echeverría y Ezeiza. A lo largo de la historia, se pueden observar diversas pintadas políticas que reflejan el contexto social y cultural de la región.
En el último capítulo de la primera temporada de El Eternauta, durante la construcción del clímax que lleva al giro final de esta exitosa serie argentina, los vecinos del sur del Gran Buenos Aires pudieron identificar un detalle muy familiar. Un breve plano general mostró un paisaje, una ruta y una pintada política que evidenciaron que al menos una pequeña parte del rodaje se realizó del otro lado del Riachuelo, en el conurbano bonaerense. Esta escena no solo reveló el lugar, sino que también dio pie a dos historias llamativas: la del avión que llegó a Esteban Echeverría y la del intendente que apareció en Netflix.
La secuencia muestra un paneo de la Buenos Aires distópica tras la nevada mortal que inicia la invasión en la serie. Mientras los personajes enfrentan nuevos desafíos, se puede ver un avión estacionado a la vera de una ruta claramente ubicada en el conurbano. Para grabar estas escenas, el equipo se trasladó a la localidad de 9 de Abril en Esteban Echeverría y a Ezeiza. Curiosamente, el avión aparece en Echeverría, un elemento que cualquier vecino reconoce fácilmente al estar ubicado junto a Camino de Cintura, en un terreno propiedad de un empresario local que lleva décadas preservando esta reliquia que participó en la Guerra de Malvinas.
Más allá de la serie, el avión tiene una historia propia: fue parte de la Guerra de Malvinas, utilizado para buscar sobrevivientes y transportar tropas, y fue adquirido en los años 90 por un vecino de Ciudad Evita que evitó que la nave fuera desguazada. Además, en la escena aparece una pintada política con el apellido Gray, haciendo referencia al intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, quien celebró su aparición en la serie compartiendo el video en sus redes sociales y llamando a la resistencia y al orgullo nacional. Esta conexión local añadió un toque especial y muy actual a la serie, mostrando cómo el relato ficcional se entrelaza con la historia y la política de la región.










