Un ex empleado municipal presentó una denuncia ante el Concejo Deliberante por una presunta red de corrupción vinculada a estafas con autos secuestrados y denunció represalias tras informar sobre los hechos. La acusación señala a Walter Pérez, ex secretario y mano derecha del ex intendente.
Según el testimonio de Barboza, los hechos habrían comenzado en 2016, cuando descubrió que vehículos personales eran declarados como robados y ocultados en el depósito fiscal, lejos del control oficial. Además, afirmó que en algunos casos los autos eran desmantelados para vender autopartes o incendiados intencionalmente para evitar rastros.
El denunciante sostuvo que, tras reportar estos ilícitos en varias ocasiones a sus superiores, incluidas cuatro comunicaciones directas a Walter Pérez —quien en ese momento era secretario de Tránsito, Urbanismo e Inspección General— no recibió respuesta alguna. Por el contrario, relató haber sufrido una serie de represalias laborales, que incluyeron un descenso de categoría, traslados arbitrarios y una reducción del 70% de su salario, afectando incluso su futura jubilación.
Barboza aseguró también haber sido víctima de amenazas y agresiones físicas, pero afirmó que a pesar del miedo continuó adelante con la denuncia, la cual finalmente fue judicializada y llegó al conocimiento del intendente de entonces.
El ex empleado destacó el impacto negativo que esta situación tuvo en su calidad de vida y en la de su familia, y reclamó justicia por el reconocimiento y reparación que considera le corresponde tras tantos años de servicio.
Desde el Concejo Deliberante, la denuncia generó inquietud y pedidos de esclarecimiento, mientras que la figura de Walter Pérez, principal colaborador del ex intendente Gustavo Posse, quedó en el centro de la polémica.










