Una herramienta impulsada por IA permite anticipar si un óvulo donado tiene potencial para convertirse en un embrión viable. Clínicas de fertilidad y bancos de óvulos ya la están usando para ofrecer más seguridad a quienes buscan ser madres a través de tratamientos con donantes.
La startup canadiense Future Fertility desarrolló este sistema basado en la mayor base de datos de imágenes de óvulos del mundo. Su tecnología analiza fotografías microscópicas y predice con alta precisión cuáles tienen más chances de convertirse en embriones de calidad.
La IA, llamada ROSE™, permite organizar mejor el inventario de óvulos, ofrecer reportes visuales a las clínicas y reducir la incertidumbre de los tratamientos. Está siendo usada en centros de Europa y también en América Latina, como en WeBank Argentina.
Se estima que cerca del 10% de los tratamientos de fertilización in vitro usan óvulos donados. Con esta herramienta, crece la transparencia y mejora la toma de decisiones en procesos cada vez más comunes.










