Los tres futbolistas marginados por el DT se negaron a cambiarse en el vestuario alternativo y entraron al principal junto al resto del plantel. La decisión del club es firme: no volverán a entrenarse con el equipo.
Marcos Rojo, Marcelo Saracchi y Cristian Lema protagonizaron una escena tensa en el entrenamiento de Boca luego de ser separados del plantel profesional. Pese a la instrucción del cuerpo técnico, los tres jugadores ingresaron al vestuario principal, tomaron sus cosas y se cambiaron como si aún formaran parte del grupo, en un gesto que fue interpretado como una señal de rebeldía.
La decisión de Miguel Ángel Russo de marginarlos del plantel responde a motivos disciplinarios, especialmente en el caso de Rojo, con quien tuvo un fuerte cruce. Desde el club confirmaron que la medida es definitiva y que los futbolistas deberán entrenarse de manera diferenciada, sin contacto con el grupo y sin acceso al vestuario habitual.
En el Consejo de Fútbol ya se evalúa cómo avanzar con los vínculos contractuales. Aunque aún no hay resolución sobre sus futuros, la posibilidad de rescindir los contratos está sobre la mesa. El conflicto dejó expuestas las tensiones internas y marcó un punto de quiebre en la conducción del plantel.










