Mientras el Gobierno justifica el veto por “ahorro fiscal”, miles de familias quedan sin apoyo estatal. La emergencia buscaba asegurar fondos para prestaciones básicas y evitar el cierre de centros de día y servicios terapéuticos, pero la decisión presidencial dejó todo en suspenso.
“Vetaron derechos, no fondos”, se leía en una de las pancartas más grandes, mientras la Plaza Congreso se llenaba de dolor y bronca.
El comunicado del Foro apuntó directamente a Milei: “El verdadero desafío es construir una sociedad más justa, donde nadie quede excluido ni solo frente a las dificultades”. A pesar de la masiva movilización, no hubo respuesta oficial del Gobierno, y el reclamo sigue siendo que el Congreso insista para revertir el veto.










