Tras la última suba del dólar, los principales proveedores de alimentos enviaron nuevas listas con aumentos de entre 3% y 9%, mientras el dólar oficial apenas retrocedió unos pesos.
En junio, el consumo masivo volvió a caer y las ventas en supermercados y mayoristas fueron las más afectadas. Las familias compran menos porque los ingresos están planchados y el desempleo crece.
La provincia de Buenos Aires es una de las más golpeadas. Según datos oficiales, el desempleo en el primer trimestre del año alcanzó el 9,3%, por encima del promedio nacional (7,9%).










