El municipio avanza con obras en calles emblemáticas para conservar el patrimonio urbano. En esta etapa, los trabajos se enfocan en el adoquinado original de la zona histórica y alcanzarán unos 1500 metros cuadrados.
El municipio de San Isidro puso en marcha una nueva etapa del Plan de Reparación de Calles y Veredas, centrado en preservar el adoquinado original del casco histórico. Las obras actuales se desarrollan sobre la calle Brown, entre 25 de Mayo y Avenida del Libertador, y forman parte de un proyecto que abarcará unos 1500 metros cuadrados en distintas zonas del distrito.
El adoquinado, protegido por el Código de Ordenamiento Urbano, forma parte del patrimonio paisajístico de San Isidro. Desde la Secretaría de Obras Públicas explicaron que el objetivo es conservar tanto los materiales como la fisonomía original del entorno. “El paisaje urbano está conformado por un conjunto de elementos que no pueden separarse: casas, árboles y adoquines”, señalaron.
Las tareas incluyen corrección de desniveles y hundimientos causados por raíces de árboles centenarios. Se realiza un trabajo artesanal que consiste en levantar los adoquines, recortar raíces, reacondicionar la base y volver a colocarlos. En las zonas de tránsito pesado, como donde circulan colectivos, se reforzará la base con hormigón para asegurar mayor durabilidad.
Además del casco histórico, el plan abarca calles en Acassuso, La Horqueta, Beccar, Boulogne, Villa Adelina y Martínez. Las obras están financiadas con fondos municipales, a través de una licitación pública por cerca de $27.000 millones, que también incluye mejoras en veredas, señalización y reductores de velocidad.










