Javier Milei, en su discurso durante la inauguración de las nuevas oficinas de la Corporación América, no hizo referencia a la polémica por las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad, pero envió un fuerte mensaje de cara a las próximas elecciones: «No me importa todo el daño que puedan hacerme de acá a las elecciones».
Acudió acompañado por su hermana Karina y rechazó de manera contundente las críticas sobre su supuesta falta de cintura política, afirmando: «A este Gobierno no le falta política, el tema es que están los de enfrente que quieren romper todo».
Se refirió al rechazo de la oposición al veto, a quienes llamó «los orcos destituyentes», y los responsabilizó por intentar sabotear su programa económico, asegurando que quieren “romper el país” al aprobar «barbaridades sin tener financiamiento».
Milei también elogió a su jefe de Gabinete, Guillermo Francos, a quien calificó como «el mejor de la historia» por ser quien «lidia con los orcos del Congreso, esos destituyentes».
Se mostró despreocupado por los ataques en el contexto electoral: «Si di vuelta el déficit fiscal de 123 años en un mes, ¿piensan que me voy a preocupar por lo que me van a hacer durante dos meses?».
Este discurso marcó su primera aparición pública tras la difusión de los audios que involucran a exfuncionarios de su gobierno en presuntos hechos de corrupción. Su estrategia fue evitar el tema y, en cambio, redoblar la confrontación con la oposición.










