El Municipio de San Isidro dio un paso más en su plan de abrir la ribera a los vecinos: recuperó 1.400 m² en la intersección de Alvear y el río, que estaban ocupados por un gimnasio privado. Gracias a un acuerdo con la administración del gimnasio, se retiró el alambrado y se instaló un nuevo cerco, ampliando el paso de 14 a 50 metros y facilitando el acceso al paseo ribereño.
Esta acción forma parte del Plan Costero, que busca poner en valor y conectar 8 hectáreas de costa actualmente restringidas o poco aprovechadas. Entre las medidas anteriores, se destacan la revocación de un barrio cerrado en Bajo de Martínez, la recuperación de más de 5.000 m² en el Parque 33 Orientales, y la incorporación de casi 10.000 m² tras la demolición y parquización de los inmuebles Barisidro y Catalejo.
“Queremos que la costa sea un espacio público integrado y accesible para todos los vecinos y visitantes”, afirmó el intendente Ramón Lanús. Jorge Alvarez, asesor de gobierno y candidato a concejal, agregó que estas intervenciones buscan revitalizar el frente costero y potenciar el uso de los espacios públicos.
Además, se proyecta mejorar la cancha pública lindera a Bosque Alegre, en colaboración con el Club Atlético San Isidro, incluyendo nivelación, riego e iluminación nocturna, manteniendo el entorno natural de la zona.










