La Cámara Nacional Electoral (CNE) resolvió revocar la medida judicial que había permitido a Cristina Fernández de Kirchner votar pese a su condena firme en la causa Vialidad, donde recibió seis años de prisión. El fallo, que impacta directamente en la situación electoral de la exmandataria, se apoya en los antecedentes Procuración Penitenciaria y Orazi de la Corte Suprema.
El tribunal, integrado por Santiago Corcuera, Alberto Dalla Vía y Daniel Bejas, anuló la resolución de la jueza federal subrogante de Río Gallegos, Mariel Borruto, emitida el 18 de julio. En aquel fallo, Borruto había declarado inconstitucionales los artículos 19 inciso 2 y 12 del Código Penal y el artículo 3 inciso “e” del Código Nacional Electoral, que establecen la inhabilitación y exclusión del padrón para personas condenadas por delitos dolosos.
La CNE argumentó que la habilitación dictada por Borruto no cumplía con los criterios fijados por la Corte Suprema. En el caso Procuración Penitenciaria, el tribunal había advertido que las restricciones al derecho al voto no podían ser “genéricas ni automáticas”, y había instado al Congreso a revisar la legislación vigente.
Asimismo, en el fallo Orazi, la Corte determinó que no correspondía habilitar a votar de manera oficiosa y generalizada, sino únicamente en situaciones concretas que cumplieran ciertas condiciones mínimas.
Según la Cámara Electoral, la decisión de Borruto fue inválida porque el fallo fue dictado de oficio, sin un pedido de Cristina Kirchner ni del Ministerio Público, y porque no se verificó si el derecho a votar era jurídicamente posible.
Al no cumplirse estas pautas, la CNE resolvió revocar la habilitación, dejando a Cristina Kirchner fuera del padrón electoral.










