El entrenador y el flamante presidente de River Plate sostuvieron un mano a mano en el predio del club, donde se abordó la actualidad del equipo y el futuro del banquillo en un contexto de resultados adversos.
En el mediodía del lunes, Stefano Di Carlo visitó el predio de entrenamiento del club en Ezeiza, saludó al plantel y en ese marco mantuvo una reunión privada con Marcelo Gallardo.
Por primera vez en el corto tramo de su mandato, el presidente y el director técnico se vieron cara a cara en un momento de elevada tensión, a sólo días del histórico Superclásico ante Boca Juniors.
La charla no contó con detalles divulgados al público, pero trascendió que Di Carlo le transmitió al “Muñeco” un respaldo explícito, al mismo tiempo que dejó claro que los resultados mandan y que el futuro del cuerpo técnico dependerá de lo que ocurra en las próximas fechas.
El contrato de Gallardo fue mencionado como un elemento en suspenso: lo que hasta hace poco se daba por hecho —una renovación hasta 2029— hoy está en espera por la irregular racha del equipo. Con ocho derrotas en diez partidos y el riesgo latente de no clasificar a la próxima Copa Libertadores, la reunión se convirtió en un hito crítico para definir el rumbo inmediato del entrenador.










