La caída interanual del 0,7% en la industria argentina vuelve a afectar a los rubros más sensibles, como el textil, que perdió más de un 20% de su producción respecto de 2024. La retracción impacta directamente en el empleo y en las economías regionales. Mientras tanto, los sectores más tecnológicos o vinculados al transporte muestran signos de resistencia, configurando un mapa desigual de la reactivación productiva.










