Estados Unidos oficializó un nuevo acuerdo comercial y de inversión con Argentina, destinado —según la Casa Blanca— a ampliar oportunidades, mejorar el acceso a mercados y promover un entorno más transparente para el comercio bilateral.
El convenio abre la puerta a mayores exportaciones de acero, aluminio, carne y recursos naturales, pero todavía no se conocen los detalles técnicos ni los compromisos asumidos por el Gobierno argentino.
La falta de información generó preocupación entre sectores locales: laboratorios, industrias alimenticias y el sector lácteo aseguraron que no fueron consultados, pese a que podrían verse directamente impactados por mayores importaciones o cambios regulatorios.
El acuerdo fue anunciado junto a pactos similares con El Salvador, Ecuador y Guatemala, lo que alimenta dudas sobre la capacidad de Argentina para defender sus intereses productivos en un contexto global cada vez más competitivo.










