El Wall Street Journal reveló que los principales bancos estadounidenses dejaron en pausa el plan de rescate financiero por US$20.000 millones destinado a la Argentina y avanzan ahora en una alternativa mucho más acotada: una línea de financiación de corto plazo por unos US$5.000 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el supuesto rescate “nunca fue anunciado oficialmente”.
El esquema original contemplaba la participación de JPMorgan Chase, Bank of America y Citigroup, que habían sido sondeados para estructurar un programa de asistencia extraordinaria. Según la publicación, esa idea quedó suspendida y los bancos trabajan en un mecanismo diferente: una línea de recompra (“repo”) más pequeña, mediante la cual la Argentina podría obtener dólares entregando como garantía una cartera de inversiones financiera.
La decisión implica que, por ahora, no habrá un salvataje de gran escala, y que las gestiones se concentrarán en instrumentos de liquidez más modestos mientras continúa la incertidumbre sobre la evolución macroeconómica del país.










