El Gobierno avanza en el análisis de un borrador de reforma laboral que incluye cambios en vacaciones, licencias especiales, modalidades de contratación y regulaciones de jornadas. Según trascendió, uno de los puntos centrales radica en flexibilizar la toma de vacaciones, permitiendo acuerdos individuales para fraccionarlas en períodos más cortos y adaptables a cada relación laboral.
La propuesta contemplaría además modificaciones en el cálculo de antigüedad para determinar la cantidad de días de licencia anual, con el objetivo de simplificar el sistema y hacerlo más homogéneo para todos los sectores productivos. También se analizan actualizaciones en licencias especiales, como mudanzas, fallecimientos, exámenes o maternidad y paternidad.
El borrador incluye, asimismo, una revisión de las modalidades de contratación temporaria y por proyectos, con la idea de ampliar el abanico de alternativas para sectores que operan con alta estacionalidad o demanda fluctuante. La intención declarada del Ejecutivo es “modernizar el marco laboral” sin afectar derechos adquiridos, aunque desde sectores sindicales muestran preocupación por posibles retrocesos.
La iniciativa aún no fue presentada formalmente en el Congreso y continúa en etapa técnica. El Gobierno prevé discutirla con empresarios y centrales obreras antes de enviar un texto definitivo, en un contexto en el que el mercado laboral muestra caída del empleo registrado y cierre de empresas.










