Un nuevo informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) encendió luces rojas sobre la actividad productiva del país. Según una encuesta realizada entre empresas de distintos sectores, cuatro de cada diez firmas redujeron su producción en los últimos meses y aumentaron la cantidad de despidos. El Monitor de Desempeño Industrial (MDI), el indicador que elabora la entidad, se ubicó en 43,8 puntos en octubre, un valor que refleja contracción y consolidación de la crisis en el sector manufacturero.
El relevamiento muestra un deterioro amplio en variables clave: caen las ventas, se frenan inversiones, se profundizan los ajustes internos y crece el número de empresas con dificultades para sostener pagos a proveedores, servicios y salarios. Muchas industrias reportan problemas de abastecimiento de insumos, encarecimiento del crédito y menor demanda tanto del mercado interno como del externo. El resultado es una combinación de menor producción, reducción de turnos y, en los casos más críticos, despidos y suspensiones de personal.
Si bien algunos rubros muestran pequeños repuntes puntuales, el informe de la UIA advierte que el balance general sigue siendo negativo en lo que va del año. El MDI por debajo de 50 puntos indica que hay más empresas en retroceso que en expansión. Las pymes industriales aparecen como las más golpeadas: tienen menos espalda financiera para soportar la caída de la actividad y sufren más la combinación de costos altos, tasas de interés elevadas e incertidumbre macroeconómica.
Para la entidad fabril, es urgente diseñar políticas que apunten a recomponer el consumo, mejorar el acceso al crédito productivo y dar previsibilidad en materia de tarifas, impuestos y reglas de juego. Sin un horizonte más claro, advierten, será difícil revertir la tendencia y recuperar puestos de trabajo industriales. Mientras tanto, detrás de cada porcentaje hay historias concretas: fábricas que bajan persianas, trabajadores que pierden su empleo y familias que ven achicarse su ingreso mes a mes.










