El Gobierno envió al Senado el proyecto completo de reforma laboral, que propone cambios en indemnizaciones, período de prueba, contribuciones patronales y modalidades de contratación. El texto, de más de 100 artículos, busca “modernizar” las relaciones laborales y reducir los costos de incorporación de personal.
Entre los puntos centrales se destacan la ampliación del período de prueba, la creación de un fondo de cese laboral alternativo a las indemnizaciones y la flexibilización de convenios colectivos. Para el oficialismo, estos cambios permitirán dinamizar el empleo formal y reducir litigiosidad.
La oposición sindical ya denunció que el proyecto implica un “retroceso histórico” en derechos laborales. La CGT convocó a una reunión especial para definir medidas de rechazo y presionar a los bloques legislativos antes de que comience el debate.
La discusión promete ser uno de los ejes políticos del verano. Con un Congreso dividido, el Gobierno necesitará negociar cada artículo para avanzar con una reforma que considera clave para su programa económico.










