La reforma laboral del Gobierno sumó un nuevo capítulo de tensión política y social con la marcha de la CGT en Plaza de Mayo y el anuncio de que el debate legislativo se postergará.
Pese a haber conseguido dictamen, el oficialismo resolvió no llevar el proyecto al recinto este año y reprogramar su tratamiento para febrero.
La titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, señaló que se tomará más tiempo para construir consensos, en un escenario de fuerte resistencia sindical.
El aplazamiento refleja las dificultades del Ejecutivo para avanzar con una de sus reformas estructurales más sensibles.










