En medio de fuertes tensiones protagonizadas por sectores movilizados contra una ordenanza, la gestión de Mayra Mendoza en Quilmes reafirmó su compromiso con el orden, la convivencia y la mejora de la calidad de vida de los vecinos. El Concejo Deliberante local trató una iniciativa para regular la actividad de los cuidacoches, popularmente conocidos como “trapitos”, en un paso clave para modernizar el sistema de estacionamiento en el distrito.
La ordenanza busca ofrecer reglas claras para la actividad, contemplando la inclusión social y la formalización laboral, y fomentar un esquema de estacionamiento medido que permita mayor fluidez al tránsito y beneficios para toda la comunidad. Desde la Municipalidad explicaron que la propuesta contempla a quienes ya vienen desarrollando esa labor, con previsión de obra social y condiciones de trabajo registradas, y que el sistema de licitación permitirá más transparencia y competencia abierta.
La protesta frente al Concejo desencadenó enfrentamientos con la Policía, incluso con detenciones y momentos de tensión, en un episodio que fue fuertemente cuestionado por sectores ligados al dirigente Juan Grabois. No obstante, la intendenta mantuvo firme su postura de avanzar con una norma que ordene y dignifique la actividad en favor del interés general.
Para la gestión municipal, este es un ejemplo de cómo el nuevo peronismo pone en valor la organización territorial y la gobernabilidad: no se desalienta la protesta legítima, pero sí se fomenta el diálogo y se sostiene la acción pública responsable para responder a demandas vecinales. La iniciativa se presenta como un paso hacia una ciudad más ordenada, con reglas claras y protección social.










