Las estimaciones privadas indican que la inflación de diciembre se ubicaría en torno al 2,6%, como resultado de las subas registradas en alimentos y pasajes en la previa de las fiestas de fin de año. El dato marcaría una desaceleración respecto de meses anteriores, aunque con fuerte impacto en el consumo cotidiano.
Durante las últimas semanas del mes se registraron aumentos en productos de la canasta básica, especialmente alimentos frescos, bebidas y artículos asociados a las celebraciones de Navidad. A esto se sumaron ajustes en el transporte, que presionaron sobre el índice general.
Si bien el nivel mensual aparece contenido, economistas advierten que la inflación acumulada sigue afectando el poder adquisitivo de los hogares. La atención ahora está puesta en la evolución de precios regulados y el tipo de cambio durante los primeros meses de 2026.










