El temporal que se desató de manera sorpresiva en el AMBA dejó postales de inundaciones generalizadas y serias complicaciones para miles de vecinos. En algunos sectores, el volumen de agua caída en pocos minutos superó ampliamente la capacidad de drenaje.
Barrios de la Ciudad de Buenos Aires y localidades del conurbano registraron calles intransitables, autos atrapados y demoras en el transporte público. En accesos clave, como la Panamericana, los conductores debieron ser asistidos por personal de emergencia.
Especialistas advierten que este tipo de fenómenos extremos se vuelve cada vez más frecuente y vuelve a poner en agenda la necesidad de obras hidráulicas y planificación urbana para mitigar el impacto de tormentas intensas.










