Familiares de pacientes y organizaciones médicas denunciaron el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, tras la desvinculación de los siete profesionales especializados que integraban su equipo técnico.
Según los denunciantes, el programa garantizaba cirugías cardíacas vitales para bebés y niños en todo el país. La salida del equipo pone en riesgo tratamientos urgentes y listas de espera críticas.
La situación generó una fuerte reacción del sector sanitario y de legisladores que impulsaron la creación del programa.










