Como parte de un endurecimiento de su estrategia de seguridad, el Gobierno nacional incorporó a la Hermandad Musulmana al listado oficial de organizaciones terroristas.
La agrupación, que cuenta con presencia en países como Líbano, Egipto y Jordania, es señalada por las autoridades por su vinculación con actividades consideradas una amenaza a la seguridad internacional.
Desde el Ejecutivo explicaron que la decisión permitirá fortalecer mecanismos de control, congelamiento de activos y cooperación con otros países. La medida también fue interpretada como una señal política en el escenario global y regional.










