El ministro de Economía Luis Caputo quedó en el centro de la polémica tras afirmar en una entrevista televisiva que “nunca me compré ropa en la Argentina porque es un robo”. La declaración generó una fuerte repercusión pública y críticas desde distintos sectores, especialmente de la industria textil y del comercio local.
Las palabras del funcionario se dieron en el marco de un debate sobre el alto costo de los productos en el mercado interno y las distorsiones de precios. Caputo buscó ejemplificar, desde su experiencia personal, las diferencias de valores entre Argentina y otros países, aunque el tono de la frase despertó malestar.
Desde el sector textil señalaron que los precios están fuertemente condicionados por la carga impositiva, los costos laborales y las restricciones macroeconómicas. En tanto, referentes políticos y sindicales cuestionaron al ministro por descalificar a una industria que genera empleo y valor agregado en el país.










