La jornada legislativa estará acompañada por una masiva movilización sindical frente al Congreso. La Confederación General del Trabajo resolvió marchar y presionar a los legisladores para frenar el proyecto, luego de que fracasaran sus intentos de reunirse con gobernadores.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro de 24 horas que impactará en distintos organismos públicos. A su vez, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) anunció huelga, sumando tensión al clima social.
Desde el Gobierno advirtieron que podrían aplicar el protocolo antipiquetes, aunque en concentraciones masivas la implementación suele relativizarse. La protesta se presenta como un termómetro del rechazo sindical a la reforma.
El Congreso amaneció con fuerte custodia y cortes en las inmediaciones, en una jornada que combina debate parlamentario y presión callejera.










