El Gobierno aplicó un nuevo aumento en las tarifas de colectivos del AMBA, que rige desde esta semana y afecta a millones de pasajeros. La suba responde a la actualización de costos operativos y a la reducción gradual de subsidios.
El boleto mínimo pasó a un nuevo valor según la distancia recorrida, con diferencias entre tarjetas SUBE registradas y no registradas. El esquema mantiene tarifas sociales para sectores específicos.
La medida se suma a otros incrementos en servicios públicos y transporte registrados en los últimos meses. Usuarios manifestaron preocupación por el impacto acumulado.
Desde el Ejecutivo argumentan que la recomposición tarifaria es necesaria para sostener el sistema. Críticos señalan que la frecuencia y calidad del servicio deben mejorar en paralelo a los aumentos.










