La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo y le dio media sanción tras una votación ajustada que reunió 135 apoyos frente a 115 rechazos. El proyecto, que introduce modificaciones al régimen laboral vigente, deberá volver al Senado por los cambios incorporados durante el debate. El oficialismo celebró el resultado como un avance central en su agenda de reformas estructurales.
El artículo 44, que generó fuertes cuestionamientos por establecer recortes salariales durante licencias por enfermedad, fue finalmente eliminado del texto. Sin embargo, el resto de los capítulos se aprobaron sin modificaciones en la votación en particular. Desde la oposición anticiparon que algunos artículos podrían ser impugnados judicialmente por presuntas inconsistencias constitucionales.
La sesión estuvo marcada por un clima de alta tensión política, con intentos fallidos de la oposición para devolver la iniciativa a comisiones. Legisladores críticos señalaron que el tratamiento fue apresurado y que el debate no fue suficiente para analizar el impacto integral de la reforma. El oficialismo, por su parte, defendió la legitimidad del procedimiento y el respaldo parlamentario obtenido.
Mientras tanto, el Senado ya convocó a sus comisiones de Trabajo y Presupuesto para comenzar el análisis del texto modificado. Desde Unión por la Patria cuestionaron la convocatoria por considerarla prematura, lo que anticipa una nueva etapa de confrontación política en torno a la iniciativa.










