El funcionario Pablo Quirno rechazó las denuncias formuladas por Evo Morales y ratificó la continuidad de la ayuda humanitaria a Bolivia. Desde el Gobierno argentino se desestimaron las acusaciones y se defendió la política exterior adoptada. En ese sentido, se buscó llevar tranquilidad sobre el vínculo bilateral.
Quirno sostuvo que la asistencia se mantiene dentro de los canales institucionales correspondientes. Además, remarcó que el objetivo es garantizar el apoyo a la población sin interferencias políticas. Las declaraciones apuntaron a despejar cuestionamientos sobre la actuación argentina.
El episodio se inscribe en un contexto de tensiones políticas en la región. Las diferencias discursivas no alteran, según el Gobierno, la cooperación humanitaria vigente. La relación bilateral continúa bajo seguimiento en el plano diplomático.









