El costo de la canasta básica de crianza volvió a aumentar en junio y superó los $670.000 mensuales. El dato refleja el impacto constante de la inflación sobre los gastos familiares.
El cálculo incluye alimentos, vestimenta, transporte, educación y también el valor del tiempo de cuidado. Esto permite tener una mirada más integral sobre lo que implica sostener económicamente a un menor.
Según las estimaciones, los montos varían según la edad, pero en todos los casos se ubican en niveles elevados. La suba vuelve a poner en foco la presión sobre los ingresos de los hogares.









