El endeudamiento de las familias continúa en ascenso en un contexto de fuerte deterioro del ingreso real. Cada vez más hogares recurren al crédito para cubrir gastos básicos, lo que incrementa el nivel general de deuda. Esta situación se traduce en un aumento sostenido de la morosidad en distintos segmentos del sistema financiero.
Las billeteras virtuales se consolidaron como una vía rápida de acceso al financiamiento, pero también como un foco de alto riesgo. La facilidad para obtener crédito, sumada a tasas elevadas, genera un escenario propicio para el sobreendeudamiento. En muchos casos, los usuarios acumulan múltiples deudas que se vuelven difíciles de sostener.
El problema se agrava porque los ingresos no logran acompañar el ritmo de los compromisos asumidos. Esto obliga a las familias a destinar una mayor parte de su presupuesto al pago de cuotas y obligaciones. Como resultado, se reduce el consumo y se profundiza la fragilidad económica en amplios sectores de la población.









