El Gobierno enfrenta un nuevo vencimiento de US$800 millones con el FMI sin demasiado margen de liquidez en las cuentas del Tesoro y con incertidumbre sobre el origen de las divisas para cumplir con la obligación.
Una posibilidad es utilizar los US$851 millones que tenía depositados en el Banco Central al 28 de octubre; otra, recurrir a los pesos disponibles para comprarle dólares a la autoridad monetaria, lo que tendría impacto sobre sus reservas.
La situación se suma a los próximos compromisos de deuda, ya que en enero de 2027 el Tesoro deberá afrontar pagos por alrededor de US$4.500 millones a bonistas, mientras espera un desembolso del FMI cercano a los US$900 millones para diciembre.









