Las empresas de colectivos del AMBA se declararon en estado de emergencia. Denuncian un fuerte aumento de costos operativos. También reclaman respuestas del Gobierno.
El precio del combustible es uno de los principales problemas. A esto se suma el atraso en compensaciones. La situación del sector es crítica.
Si no hay soluciones, podrían reducir aún más la frecuencia. Esto afectaría a millones de usuarios. El conflicto sigue abierto.









