La comunidad de la UBA volvió a movilizarse para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, que fue aprobada por el Congreso y ratificada por los dos tercios de ambas cámaras tras el veto presidencial.
La marcha comenzó en Plaza Houssay y avanzó hacia Tribunales con la participación de docentes, trabajadores no docentes y estudiantes, que cuestionaron la decisión del Ejecutivo de mantener suspendida la aplicación de la norma.
La jornada incluyó una clase abierta de Derecho Constitucional y el encendido de velas frente al Palacio de Justicia. La ley establece mecanismos para actualizar los salarios universitarios y reforzar las becas estudiantiles, entre otras medidas de financiamiento.









